Los principios de antidieta

Los principios de La antidieta siguen siendo aplicables también hoy en dia a donde voy oigo historias alentadoras que confirman su éxito incesante. Los entusiastas de La antidieta, con edades comprendidas cuite los quince y los noventa y cinco años, una vez superan sus problemas de digestión, peso y energía, pasan a formar parte de una au­tentica fuerza de conversos y misioneros. Nuestro departamento de correspondencia aún hoy se ve invadido por casi mil cartas testimoniales al mes de lectores agradecidos.
Leamos lo que Richard Clark George, de Angwin, California, es­ cribió en mayo de 1995, y juzgad por vosotros mismos:
Debo mi vida a vuestro programa. Gracias a la fe en Dios y a vuestros principios para una vida y una nutrición saludables, he perdido seten­ ta kilos en un año y dos meses. Antes estaba terriblemente deprimido y tenía piedras en la vesícula, que acabó infectada como consecuencia de mi obesidad. El 22 de diciembre de 1992 ingresé en el hospital lo­ cal para que me extirparan la vesícula. Como resultado del error de una enfermera al administrarme la anestesia, casi muero en la mesa de operaciones. Necesitaron treinta minutos para devolverme a la vida y sobreviví sólo gracias a Dios. Tras superar una operación de cinco horas y media el 7 de enero de 1993, empecé a poner en práctica vues­ tro programa. En la primavera de 1994, mi peso se había situado en tomo a los setenta y siete kilos.

Antes estaba solo y obeso y no tenía la menor esperanza en el futuro. Ahora mantengo una estrecha relación con una guapa mujer rusa (con quien estoy considerando la posibilidad de casarme algún día), lisiaré en deuda con vosotros durante el resto de la vida.


lin enero de 1996, Jim Jensen, de West Jordán, Utah, nos escribió:

En noviembre de 1992 un amigo me enseñó vuestro libro La antidieta.Parecía que se podían alcanzar perfectamente una ali­ mentación sensata y una buena forma física. He tenido problemas de peso toda la vida (pesaba unos 180 kg en ese momento) y no podía creer que fuera tan fácil, así que tenía que intentarlo.

Leí el libro y empecé a aplicar vuestros hábitos de alimentación a mi vida cotidiana. Comía fruta fresca por la mañana y una ensalada a la hora de almorzar, y mi cena era «normal». A diferencia de otras dietas, vosotros no decíais que debía privarme de nada.
En enero de 1993 empecé a combinar el programa con ejercicio fí­sico. Comencé a caminar o ir en bicicleta durante veinte minutos al día. Los kilos empezaron a desaparecer a partir de ese momento. En cuestión de meses caminaba o corría entre treinta y noventa minutos al día, y me encantaba.
Ahora mi peso se sitúa entre los ochenta y ocho y los noventa kilos. He mantenido este peso desde septiembre de 1993 y sé que pue­ do mantenerlo el resto de mi vida. Me encanta la sensación de contro­ lar mi peso. Tengo energía y buena salud. Llevo ropas que me sientan a la perfección; se acabó lo de comprar en tiendas de «tallas grandes». Cuando me encuentro en la calle con personas a las que hace tiempo que no veo, ni siquiera me reconocen. Vosotros me pusisteis en el ca­ mino de la buena salud y tengo la intención de seguir yendo por él, empleando todas las herramientas que me habéis proporcionado.

Como bien deciamos en la pagina  factorquemagrasa sobre el hambre estomacal, afinando sus objebtivos para perder peso con lo que podemos perder peso facilmente. Ademas poder asumir el valor preventivo del ejercicio pues el ejercicio tiene un gran valor . Puesto que podemos hablar de la hipoglucemia y la ansiedad y dedir que la hipoglucemica causa ansiedad, para llevar a cabo todo tipo de dietas efectivas , con lo que podemos  tomar pautas de nutricion efectivas. Algo que podemos llevar a cabo gracias al te blanco, una estupenda bedida de te blanco muy saludable con la que nutrir y amar . Y con lo que podemos subsanar errores en las dietas , puedes saber de errores en las dietas en esta web

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